“Lo que terminas haciendo, lo empezaste haciendo…”

Una amiga me señaló que “Lo que terminas haciendo, lo empezaste haciendo” es un dicho argentino, busque en San Google, pero no pude confirmarlo, al margen de ello, esta frase es concluyente, lo que estoy haciendo es simplemente la conclusión de lo que inicie, consciente o inconscientemente.

Cabe entonces hacer un ALTO, para evaluar lo que hoy estoy haciendo y no estar divagando; como punto de partida está el tener muy claro que es lo que quiero para mí (objetivos) y que quiero lograr ahora (metas), intentemos responder algunas preguntas:

¿Qué estoy haciendo?Robertogosa gato

Es decir en que ocupo mi tiempo, empecemos haciendo una simple lista de todo lo que me ocupa hoy en día y démosle un valor en función al compromiso y la pasión que le pongo al hacerlo, podría ser del uno (no comprometido, no apasionado, lo hago porque tengo que hacerlo) al cinco (súper comprometido, súper apasionado, lo hago porque me encanta hacerlo); así mismo darle un porcentaje del tiempo que hago uso para desarrollar esa actividad. Esto me permitirá saber en que ocupo mi tiempo y la importancia que le doy.

¿Por qué lo estoy haciendo?

Ya tengo una lista de las actividades que ocupa mi tiempo “productivo”, ahora conviene reflexionar sobre todo lo que estoy haciendo y buscar respuestas del ¿por qué lo hago?, tal vez lo hacemos por rutina, porque me genera ingresos para pagar mis cuentas, porque me apasiona, por diversión, etc., es decir que me motiva para realizar estas actividades; es tomar conciencia de mi vida; un piloto automático no debe manejar mi vida, yo debo tener el control, decido cuando acelerar, cuando parar, a qué velocidad debo correr, pongo el destino a donde quiero llegar, defino la ruta que voy a seguir; lo que estoy haciendo es buscar respuestas de porque hago lo que hago, a fin de adueñarme de mi vida.

¿Cómo lo estoy haciendo?

Ahora debo reconocer por cada actividad de cómo lo estoy haciendo: mal, regular, bien, muy bien o excelente; al margen de que si me gusta o no, de que sea importante o no para mí. Lo que buscamos es reconocer que habilidades, talentos, conocimientos, experiencias, estudios, COMPETENCIAS, he puesto en juego para realizar dichas actividades, es saber que parte de mi “capital” que estoy usando.

¿Qué aportan estas actividades?

Ahora tengo información de todas las actividades que realizo y debo determinar qué valor aportan al logro de mis objetivos y metas que me he trazado, es determinar el valor de contribución en el logro de mi ÉXITO, sea como profesional, padre/madre, hijo/hija, conyugue, estudiante, líder, es decir en los roles que debo asumir como ser humano. Es posible que encuentre actividades que supuestamente no están alineadas a mis objetivos y metas en forma directa, pero si analizamos es posible que sean una ruta para iniciar actividades que van a permitir iniciar acciones para lograr un Objetivo o meta.

¡Ahora tengo mi tablero de navegación que me da información del curso de mi vida!

La varita mágicaRobertogosa Plan A Plan B

Para finalizar este proceso es el momento de tomar decisiones, ¿debo continuar con todas estas actividades?, ¿qué ajustes debo hacer en algunas de ellas?, ¿qué nuevas actividades debo incorporar para el logro de mis objetivos y metas?, ¿qué nuevas competencias debo desarrollar para ser más exitoso en el cumplimiento eficaz y eficiente de mis actividades?, ¿qué ajustes debo hacer a mis objetivos y metas?, entre otras cosas; es decir que ajustes debo hacer en el rumbo.

Entonces la frase “Lo que terminas haciendo, lo empezaste haciendo” lo puedo cambiar por “lo que empecé haciendo bien, lo termino haciendo perfecto (bueno… casi perfecto)”

“Mientras suspiramos por una vida sin dificultades, nosotros debemos recordar que el roble crece fuerte a través de los vientos contrarios y que los diamantes están formados bajo presión.” Peter Marshall

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